Un poco de historia:
En el Siglo XIX, Boca de
Samá contaba con un puerto receptor de negros esclavos que luego eran dirigidos
hacia la jurisdicción de Holguín y otras regiones de la nación. Desde ese
pequeño muelle también se produjo la comercialización de diversos renglones
económicos como fueron: tabaco, cuero y la producción forestal.
Anciana: “Se dice que fueron diez familias las que primero lo habitaron, es decir, los Villa Díaz, los Pitaluga, Pérez Zarsabal, Leyva, Pavón, entre otras. Los Villa fueron los que fundaron el parque, que ha sido remozado en varias ocasiones, esa familia fue quien lo edificó. La primera escuela, donde la primera maestra fue Isabela Labedra, ella era gibareña, escritora y poetisa. La primera bodega que perteneció a José Antonio Riverón.”
Anciano: “Había un fortín aquí en Boca de Samá que pertenecía a los españoles, no te puedo precisar el lugar exacto, pero muchos piensan que está asociado al aljibe grande que parece una fortaleza.”
Otra Historia: El
ataque mercenario a Boca de Samá:
-¡Mami…me han matado!
Bienvenido corre hacia la
pequeña Nancy. La madre aterrada la palpa. A los pocos segundos otro estampido
estremece la vivienda y se escucha un grito más...
-¡Ay,… mami, a mí también!
-era Ángela desde el otro cuarto. Mientras Bienvenido va en auxilio de Ángela
la madre desesperada continúa tocando a Nancy en busca de la herida.
-¡No, no estoy muerta, es
en este pie! -logró decir la pequeña entre gemidos.
Las balas pasaban sobre el
techo en un fuego incesante. En medio de la confusión Nancy logró arrastrarse
hasta debajo de la mesa del comedor, la sangre dibujó su recorrido.
El padre cargó a Nancy y a
Ángela, las apoyó en sus hombros y salió con ellas por la parte de atrás de la
vivienda. La madre los siguió intentando, cual escudo, cubrir el cuerpo de las
niñas.
Esta aterradora escena ocurrió en la madrugada del 12 de octubre de 1971 cuando un grupo de mercenarios atacaron el poblado de Boca de Samá, provocando destrucción y muerte a personas inocentes. Triste pasaje de nuestra historia que con dolor aun se recuerda en la Sala de Historia del poblado.
Señora mayor:
“Es un pueblo tranquilo muy humilde ante todo, tiene una entrada de mar
preciosa, un aire puro y sano y todos somos una gran familia.”
Pescador: “Aquí la principal actividad que desarrollamos es la pesca y la agricultura. También hay trabajadores cuentapropistas que desarrollan una actividad fuerte ahora con el auge del turismo.”
Mujer: “Hay muchas leyendas como la de Valenzuela, que es la más real. Existe la cueva y las excavaciones que realizó José Valenzuela, un alférez del ejercito mambí que dedico 30 años de su vida a buscar un tesoro. Algunas personas primero lo ayudaron pero después desistieron, al ver que no tenían resultado alguno. Él se quedó solo hasta que murió.”
Joven:
“Hay una bahía pintoresca, más de 18 viviendas cercanas al litoral, el círculo
social para recrearnos, cosas sencillas pero que atrapan.”
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