sábado, 15 de agosto de 2015

El Ojo mira hacia el Chorro de Maíta.

Entrada al poblado
Octava emisión: 12 de julio de 2015.
El colectivo andariego inició el viaje desde la Ciudad de Banes, al llegar a Yaguajay, en un desvío de la carretera, la reproducción de un ídolo aborigen de grandes proporciones indica que estamos próximos al destino final.
“El Ojo del Caimán” llegó al Chorro de Maíta, poblado de trascendental historia y exuberante belleza natural.





Un poco de historia:
Daysi Pérez
Daysi: “Maíta era el apodo por el que todos aquí conocían a una señora que era dueña de todas estas tierras. Ella se bañaba en un manantial que ahora es el que abastece de agua a toda la población, que estaba dentro de su propiedad y por eso a este lugar se  le llama Chorro de Maíta.”
Pero… la singularidad a este lugar se la otorgó una insospechada historia de campesinos que al labrar la tierra descubrían cuentas, osamentas, fragmentos de barro y artefactos de metal. Se tienen referencias que desde mil novecientos treinta en el “Sitio Arqueológico Chorro de Maíta” se encontraron los vestigios de una civilización anterior y sus posteriores excavaciones así lo demostraron.

 

Entonces por idea del investigador cubano José Manuel Guarch se inauguró un Museo de Sitio el 1 de noviembre de 1990 y fue declarado Monumento Nacional el 26 de octubre de 1991.
  
Museo "Cementerio aborigen"

Enterramientos
Muestras de alfarería
Una instalación turística recrea la vida de los aborígenes agro-alfareros que habitaron el lugar.

Pobladora de "Maíta"
Una nativa de la zona nos cuenta que el poblado ha cambiado mucho, pues ahora la llegada de visitantes es constante, aunque otro señor agrega que también pioneros de todo el municipio hacen estancia en el Centro de Exploradores allí enclavado.

Vecino del lugar.

Plaza del Centro de Exploradores


En la instalación aprenden técnicas de primeros auxilios, orientación por medios naturales, a proteger la naturaleza y simulan un poco la vida en campaña, como la de los integrantes del Ejército Rebelde que acamparon y liberaron esta zona en los últimos meses de 1958.

viernes, 14 de agosto de 2015

Homenaje al Faro de Lucrecia (Fotoreportaje)

Este sábado y domingo se celebra el Fin de Semana Internacional de los Faros y por este motivo los andariegos de “El Ojo del Caimán” te regalamos estas imágenes del nuestro: el “Faro de Lucrecia”, que encendió sus luces por primera vez el 10 de octubre de 1868. Desde entonces ofrece  su ayuda a la navegación y es motivo de orgullo para los banenses, quienes lo sentimos como un símbolo de identidad. Es la única construcción del Siglo XIX que se conserva en el municipio y ostenta la condición de Monumento Nacional.

El abrupto camino.
La erosión de la roca.
Una vista lateral.



El improvisado muelle.




La bella instalación.

Vista del patio interior.
Hallazgos de la historia.
Acariciando el cielo azul.

lunes, 20 de julio de 2015

Próximamente: historias del Barrio Amarillo.

Vista de la Calle Montalvo.
La emisión radial de ayer domingo del Programa "El Ojo del Caimán" estuvo dedicada a los habitantes del Barrio Amarillo de la ciudad de Banes.
Un pequeño y colorido lugar, que con el paso de los años se ha transformado, pero que guarda muchas historias a las que te acercaremos en una próxima versión digital, que podrás consultar en este Blog.
elojodelcaiman.blogspot.com 

sábado, 18 de julio de 2015

La Segunda Temporada inició por el Chorro de Maíta.

En la primera expedición de los realizadores de El Ojo del Caimán llegamos hasta la Comunidad del Chorro de Maíta, muy cerca de Yaguajay y el balneario Guardalavaca. De esta visita obtuvimos toda la información que fue regalada a los oyentes de la CMKM Radio Banes el domingo 12 de julio de 2015 y de la que ya se prepara una versión digital para todos los visitantes de este Blog.

Almanza, técnico del grupo.
Rolando, guionista y locutor.



Carlos Rojas, sonidista.
Yordanquis, director del programa.

Vista interior del Museo.
Entrada a la Aldea Taína.
Reproducción de un aborigen.



lunes, 13 de julio de 2015

El Ojo del Caimán en verano "deportivo".

Durante el proceso de grabaciones de los programas de la segunda temporada, en la comunidad de Los Ángeles, descubrimos en una de las casas un elemento que trasladó nuestros recuerdos al verano de 1991 cuando se desarrollaron en Cuba los Juegos Panamericanos. 


El Tocopán cuelga en la pared de la sala del hogar de dos ancianos que ofrecieron sus declaraciones al equipo realizador de "El Ojo del Caimán" y por eso compartimos con ustedes las aspiraciones de la delegación cubana que ya compite en Toronto 2015. De Cuba a Canadá todo el apoyo a nuestros deportistas.

viernes, 26 de junio de 2015

El Ojo mira hacia El Embarcadero.

Séptima emisión: 24 de agosto de 2014. (Última de la 1ra temporada)
“El Ojo del Caimán” llegó al lugar conocido como el Embarcadero de Banes, poblado donde existió un puerto comercial.

Un poco de historia:
Antes de constituirse Banes como municipio, en 1909 se conformaron 14 barrios. Dentro del Barrio Este quedó incluido el asentamiento poblacional de El Embarcadero, considerado como una comunidad de periferia.
Era un vecindario con características sui géneris, conformado por un grupo de casas construidas alrededor del litoral costero y a lo largo de la línea férrea. Las viviendas contaban con un estilo propio del sur de Estados Unidos ya que sirvieron en una etapa inicial de fundación como residencia a varios funcionarios de la United Fruit and Sugar Company.
La construcción de los muelles y sus facilidades accesorias posibilitaron el incremento del desarrollo de las actividades en el puerto de Banes, tanto las correspondientes a la exportación de frutas como el banano, así como de azúcar y mieles producidas en los centrales Boston y Preston.
Actualidad:
Viajar al embarcadero no es empresa sencilla, son pocos los carros que circulan por este lugar. En su carretera desmejorada suelen transitar vehículos de la Empresa Geocuba y algunas pipas de abastecimiento de agua. Por tal razón nos aventuramos en un transporte más común: los coches.
En el trayecto comentamos sobre Horacio Ferrer, Comandante del Ejército Libertador, que entró por Banes en la expedición del Laureada en 1897 y al divisar el paisaje en su diario de campaña “Con el rifle al hombro” escribió:
“Grande extensión de montaña habíamos atravesado en aquella marcha forzada y fatigosa, cuando hicimos alto a las cuatro de la mañana para apagar la sed con el agua de unos curujeyes. Mi compañero me pidió un rato de descanso, pero me negué a complacerlo y volvimos a emprender la marcha. Apenas la habíamos reanudado, cuando encontramos una vereda, y siguiendo por ella salimos al amanecer a un limpio, sobre una altura, desde la cual admiramos un panorama encantador; el puerto de Banes se veía como a tres leguas de distancia, semejando un lago dormido entre las sierras, las que principiaban a dorar los rayos de un espléndido sol naciente.”
Vivir en El Embarcadero tiene sus beneficios, armonizados por la Bahía de Banes y el ambiente rural.
Mujer: “Tenemos una playita ahí que no necesitamos ir a las de Puerto Rico ni Morales, la pasamos de lo más bien ahí atrás. Además, aquí no hay peligro de nada, tu puedes dormir con las ventanas y las puertas abiertas, aquí lo que nos cuidamos mucho entre vecinos.”
Hombre: “El que tiene tierras se dedica a criar o sembrar su pedacito, es la ventaja que tiene uno, que el que vive en el pueblo no lo puede hacer. Y la tranquilidad, este es un lugar muy tranquilo, la gente se baña mucho en el mar, para recrearse, casi todos los días vienen coches de Banes cargados de gente para bañarse en la playita.”
Señora: “Aquí los jóvenes se van para el mar y entonces una los ayuda a hacer caldosa o comida. Hay gente que se pasan días acampando ahí.” Y los pescadores, que tienen sus botecitos y temprano se tiran al mar para sacar, como se dice, el sustento.
Reírse de sus propias desgracias, es una cualidad inherente de los cubanos. Es así como un vecino ante la pregunta ingenua de ¿cómo retornaremos? nos dice de manera risueña -“el que llega al embarcadero se embarca”-, para referenciar la escasez de transporte, una de las principales problemáticas que afecta al lugar.
Mujer: “Tenemos un problema con el transporte que son solo dos camiones y coches, si no, hay que salir y regresar a pie. El precio hasta Banes es $5.00 y hasta La Güira es $3.00, está bien, hay que darlos porque si no…”
Hombre: “El agua también es un problema a veces, no solo el transporte. Cuando hay planes vacacionales, los carros que nos traen el agua tienen que priorizar otros lugares y entonces se pasan muchos días sin distribuirnos, se pasan del ciclo 5 días, a veces 7 días.”
Muchacha: “Para mí también la recreación, fuera de la playa y lo que uno mismo se inventa para entretenerse, aquí en El Embarcadero no hay ninguna otra distracción. Actualmente es ponerse a ver televisión cuando cae la tarde y nada más.”
Cada pueblo cuenta con mitos, leyendas y anécdotas graciosas que se han enraizado a través de diferentes generaciones, en “El Embarcadero” existen historias que provocan curiosidad.
Hombre: “Dicen que eran unas luces que salían de una jucarera que había cerca del camino y que alumbraban a los que venían a pie del cine. Cuentan los viejos que una luz enorme los acompañaba en el regreso, desde la jucarera hasta el pueblo.
Mujer: “En el crucero dicen que a un chofer de una guagua se le montó una mujer y cuando él llegó al pueblo y paró para que la mujer se bajara, ya la mujer no estaba montada en la guagua.

Por esos mismos caminos vamos de regreso, seguros de que los nativos de El Embarcadero sienten orgullo de pertenecer a ese lugar. El azul de la bahía, la brisa del mar, su extenso muelle, la tranquilidad del barrio y la candidez de sus vecinos, hacen de este, un sitio acogedor a donde siempre se quiere retornar.

viernes, 19 de junio de 2015

Arte que embellece la emisora del Ojo del Caimán.

La CMKM Radio Banes durante 46 años se ha convertido en la difusora del quehacer político, económico y social de la denominada "Capital Arqueológica de Cuba". Su sede actual se engalana con una obra escultórica a relieve, inaugurada el 5 de diciembre del 2001. 
De manos del pintor, escultor y ceramista Eduardo Padilla, surgió un mural que refleja la riqueza de la cultura Indocubana, con piezas cargadas de un mundo mítico fascinante. 
La obra gira en torno a la comunicación, con elementos de una fuerte carga semántica y de alto contenido mítico como el mayabón, instrumento de percusión utilizado por los aborígenes, también la flautilla de hueso, el guamo y las olivas sonoras (conchas y caracoles). 
Junto a ello aparecen vasijas de barro que representan: "la caguama que distinguió a la cultura arahuaca" y "el sapo a la cultura Taína". Además, como elemento decorativo, integra algunos componentes griegos que aluden a los vínculos con nuestras raíces.
Al pie del mural, en sus extremos,  tiene dos ídolos, considerados como dioses por las culturas aborígenes cubanas.